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‘Love and Monsters’: Un gran homenaje al cine de aventuras (Reseña)

Netflix ha agregado a su catálogo ‘Love and Monsters’ una cinta que ofrece a su audiencia una opción divertida sin falsas pretensiones de reinventar el género de aventuras en el cine

Por: Ramon Flores

Una cinta solida sin mayores pretensiones que las de entretener(Paramount Pictures)

Una cinta solida sin mayores pretensiones que las de entretener | Paramount Pictures

Actualmente es difícil encontrar una cinta que logre cumplir la función de entretener sin la necesidad de entrar en pretensiones de “analizar” o “reinventar” el género que aborda. El cine de aventuras se ha visto plagado de reboots, adaptaciones o secuelas en sagas interminables que abruman al espectador poco conocedor o que busque algo sencillo para entretenerse por un rato. Y “Love and Monsters” es precisamente eso.

Con su segundo largometraje, el cual fue realizado con un presupuesto modesto a pesar de la maestría de sus efectos visuales, Michael Matthews ha presentado un tipo de película que es muy difícil de encontrar hoy en día: Una aventura entretenida con personajes entrañables, fácil de digerir y que respete la inteligencia de sus espectadores. 

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“Love and Monsters” sostiene una premisa sencilla que para muchos podría rozar en lo ridícula, pero que a fin de cuentas forma parte de su encanto, al presentar un mundo en el que la humanidad logró librarse de un asteroide con bombas nucleares, pero los restos tóxicos alteraron la fauna del planeta, convirtiendo a la mayoría de los animales en gigantescas criaturas feroces y peligrosas. 

Dylan O’Brien interpreta a Joel, un joven introvertido que durante los últimos siete años, tras la catástrofe, ha vivido como la mayoría de los sobrevivientes en un búnker en el que resulta ser el único sin pareja sentimental, sosteniendo conversaciones ocasionales con su novia Aimee (Jessica Henwick) a través de una radio militar.  

Foto: Paramount Pictures

A pesar de su enorme pavor hacia las criaturas del exterior, Joel decide embarcarse en un viaje a la colonia de su amada con tal de avivar su relación, donde se encontrará con un grupo poco usual de aliados: un astuto perro llamado Boy y un par de sobrevivientes (Michael Rooker y Ariana Greenblatt) que le enseñarán todo lo que necesita saber para no morir en el exterior. 

Estos últimos dos párrafos son el motor completo de su guión, y por extraño que parezca, es más que suficiente. “Love and Monsters” no necesita de grandes giros de tuerca o de “profundas” reflexiones sobre el estado actual de la humanidad para cumplir con su función de entretener, aunque podemos decir a su favor que si presenta oportunidades de presentar momentos simplemente conmovedores que nos ayudan a empatizar con sus personajes, en especial el de O’Brien, que es el foco narrativo de la historia.  

Foto: Paramount Pictures

Paramount Pictures ha emprendido este curioso experimento narrativo con la modesta cantidad de 30 millones de dólares de presupuesto con intenciones de lanzarlo a las salas de cine, planes de lanzarla en cines hasta que la pandemia forzó a sus productores a enviarla directo a servicios de renta digital hasta que Netflix acudió a su compra, convirtiéndola en una suerte de cinta de “serie b” moderna, lo cual resulta bastante curioso. 

Y es que la película dirigida por Matthews, salvo por la presencia de Shawn Levy (director de la trilogía “Night at the Museum”) no posee de grandes nombres a cargo de su guión o incluso entre los actores que aparecen en pantalla, confiando exclusivamente en la imaginación y el ingenio de sus realizadores que ha  logrado adquirir una nominación en la siguiente entrega de los Premios Oscar en la categoría de “Mejores Efectos Visuales”. 

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El resultado final presenta una cinta de las que parecía que los estudios ya no estaban interesados en realizar, evocando una sensación similar a la que podría resultar si combinamos al Spielberg de ‘Hook’, ‘Predator’ (la original) con un poco del apartado visual de “The Thing” y la frescura de la primera entrega de “Zombieland”.

Es claro que “Love and Monsters” es una propuesta que merecía la oportunidad de verse en la gran pantalla, pero su llegada al streaming la hace accesible para el público ajeno a este tipo de producción gracias a su permanencia en las tendencias de Netflix. Una cinta que a pesar de las influencias anteriormente mencionadas, logra sentirse fresca y original, algo que escasea hoy en día.

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