Cine

Malignant: Nadie está preparado para lo nuevo de James Wan (Reseña)

La nueva cinta de James Wan se mueve entre la genialidad diabólica hasta la más completa absurdez. Y eso la hace funcionar.

Por: Ramon Flores

Con esta cinta, James Wan juega fuertemente los las expectativas del público(Warner Bros Pictures)

Con esta cinta, James Wan juega fuertemente los las expectativas del público | Warner Bros Pictures

En la última década, el cine de horror ha sido invadido por dos corrientes ideológicas tan opuestas como molestas por la forma en que su ejecución no siempre posee los mejores resultados. Por un lado tenemos el horror “in your face”, el que considera que solo porque a cintas como “The Conjuring” le ha funcionado, debe presentar “jump scares” cada quince minutos para ser interesante. 

Del otro lado de la moneda tenemos al “horror elevado”. Cine con pretensiones enteramente “art house” cuya ambición estética descuida lo más importante en una película de horror: inquietar o incomodar a la audiencia. A través de su nueva cinta, James Wan nos ofrece una curiosa revisión al género con una cinta que, pese a algunos tropiezos narrativos, nos ofrece una visión fresca adornada de impresionantes efectos prácticos.  

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“Malignant” nos presenta a Annabelle Wallis en el papel de Madison, una joven mujer que al ser atacada junto a su esposo, pierde al bebé que estaba esperando. Desde entonces, es acechada por una serie de inquietantes visiones de asesinatos a través de los ojos de quién los realiza a través de una especie de conexión entre ambos. 

Mientras la policía comienza a investigar el caso, el cual comienza a tornarse cada vez más siniestro, Madison deberá emprender junto a su hermana (Maddie Hasson) una búsqueda de respuestas a través de los recuerdos suprimidos de su niñez. 

Foto: Warner Bros Pictures

Con esta película, Wan desea que la audiencia se pregunte constantemente “¿Cuál es el oscuro secreto en el pasado de Madison?” y si acaso su situación podría volverse más turbia conforme avanza la trama. ¿Un fantasma? ¿Un asesino serial? ¿Aliens?. Esto genera una intriga similar a la que fue presentada en “Saw”, su debut como cineasta, aunque elevando un poco la apuesta en el terreno de la “suspensión de la realidad”.

Wan intenta desenvolver el misterio al ritmo de una investigación policial que no logra sentirse enteramente orgánica dentro de la historia, y la química entre Annabelle Wallis y Maddie Hasson como su hermana es tan poderosa que incluso podría decirse que la presencia de los policías entorpece esta relación entre personajes. 

Foto: Warner Bros Pictures

En el tema de los sustos, “Malignant” se aleja de los “jumpscares” a los que Wan parecía tan acostumbrado en sus cintas anteriores y en su lugar presenta una serie de imágenes inquietantes que juegan con secuencias en las que sus personajes se “adentran en la oscuridad”, tanteando la posibilidad de que su asesino se encuentre esperando en cualquier momento. Serían pocas las secuencias que en verdad acuden al salto de emoción. 

El único problema fuerte con “Malignant” es que su historia se apoya demasiado en el misterio y de no ser por la actuación de Wallis y la ambientación creada por Wan, el espectador pudiera perder fácilmente el interés. Además, James Wan no bromea al considerar esta como una película que “dividirá al público”. 

Foto: Warner Bros Pictures

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Al comienzo de su tercer acto, “Malignant” revela enteramente la verdadera naturaleza de la fuerza detrás de los asesinatos. Aún no estoy del todo convencido si este giro de tuerca es producto de un genio o una verdadera tomadura de pelo, pero de alguna manera, Wan lo hace funcionar.

La cinta se transforma en una especie de homenaje a las historias pulp, el cine de explotación y el “body horror” de Cronenberg, convirtiendo la pantalla en un festín de violencia desmedida y trepidantes secuencias de adrenalina pura a la que el espectador no sabrá enteramente como reaccionar. Se nota el gran amor que James Wan siente por esta cinta y eso es algo digno de aplaudir. Con resultados cuestionables, “Malignant” tiene potencial para convertirse en un clásico de culto, sin importar si será de forma irónica o no.

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