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Gus van Sant: El dibujante John Callahan puso a prueba los límites del humor

La idea original de hacer una película sobre Callahan fue del fallecido actor Robin Williams

Por: EFE

Foto: EFE

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Madrid .- Hace más de 20 años que Gus van Sant quería hacer "Don't Worry, He Won't Get Far on Foot", una película que se estrena este mes de julio y que lleva al cine la vida del irreverente dibujante John Callahan, compatriota suyo que, a través de sus viñetas, se dedicó a "poner a prueba" los límites del humor.

El cineasta, padre del cine independiente estadounidense, cree que en la actualidad la gente se ofende con mucha más facilidad que entonces. "Extrañamente sucede que cuando el entorno es más conservador, puedes llevar el humor más allá, mientras que en un contexto más liberal, puede ser más difícil", reflexiona. 

 

Van Sant se muestra esquivo durante la entrevista con Efe en Madrid, hace largas pausas y se distrae fácilmente con el trasiego de visitantes en el patio del centro cultural madrileño en el que se produce el encuentro.

"No estoy seguro de si deben existir límites en el humor, es un tema muy grande", sostiene. "Si dices que una persona negra parece un mono es racista, pero puedes decir que parece una jirafa y no pasa nada", pone como ejemplo, tras hacer referencia a la reciente cancelación de la serie "Roseanne" por un tuit "racista" de su creadora. 

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Lo que está claro es que a Callahan, tetrapléjico y alcohólico, interpretado por un soberbio Joaquin Phoenix, le gustaba poner a prueba a sus lectores. Sus viñetas se publicaron durante 27 años en el Willamette Week de Portland (EE.UU) y llegaron a aparecer en más de 200 publicaciones nacionales e internacionales. 

Aunque muchos lo encontraban tremendamente divertido, dentro de su oscuridad, para otros resultaba ofensivo. "A él le gustaba tener reacciones negativas, le estimulaba que hubiera esa dificultad", dice el director de "Elephant" o "Mi Own Private Idaho".

"Vivía al límite, creo que era valiente en parte porque sentía que no tenía mucho que perder", precisa.

La idea original de hacer una película sobre Callahan fue del fallecido actor Robin Williams, que había trabajado con Van Sant en la oscarizada "Good Will Hunting" (1997) y decidió llevarle la propuesta. 

 

John's sense of humor, explained in one cartoon. #DontWorryMovie

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"Durante seis o siete años trabajé en el guion, pero nunca llegó a hacerse", recuerda el director. Callahan murió en 2010 y Williams, que la iba a protagonizar, en 2014. Sony seguía teniendo los derechos y le propuso retomar el proyecto, pero el guion no tuvo su visto bueno y fue finalmente Amazon quien entró en la producción.

La película de Van Sant se centra en el proceso de rehabilitación al que se sometió Callahan en Alcohólicos Anónimos (A.A.) después de sufrir el accidente de tráfico que le dejó postrado en una silla de ruedas con solo 21 años. 

Animado por la terapeuta que conoció en el hospital (Rooney Mara) y con la ayuda del patrocinador del grupo de A.A. (Jonah Hill), el viñetista descubre la capacidad curativa del arte a través del dibujo y consigue así huir de la tentación del victimismo.

"Creo que el arte puede ser una terapia, aunque no sé para quién, para el artista o para el espectador. En todo caso, el arte nace del deseo de expresar algo, tiene algo de misterio", señala, infranqueable, Van Sant.

La ciudad de Portland, en la que tanto el cineasta como Callahan han vivido casi toda su vida, y el interés por los personajes marginales son constantes en la filmografía del norteamericano que vuelven a encontrarse en "Don't Worry, He Won't Get Far on Foot", cinta que compitió en la sección oficial de Sundance y de la Berlinale.

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